Reseñas históricas Archives - Órdenes de Caballería de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa

Reseñas históricas

» Orden de Montesa » Antecedentes históricos

Introducción:

Las Ordenes Militares de Caballería tuvieron su origen en la edad media, durante el siglo XII, al surgir una fuerte corriente de religiosidad de la cristiandad, dirigida hacia los Santos Lugares.

Las Ordenes Militares, que aparecen en España durante el siglo XII, Santiago en 1161, Calatrava en 1158, y Alcántara en 1156, siguen con exactitud el modelo y espíritu que emana del ejemplo seguido por las Ordenes Militares europeas con origen e implantación en Tierra Santa.

Las Ordenes Militares, siguiendo el modelo de San Bernardo, fueron la resultante de una auténtica vocación religiosa de servicio a la Iglesia, con la ampliación de su vocación aplicada a la resolución del gravísimo problema que vivieron los reinos de España en su lucha de reconquista y de recuperación de territorios, e implantación de nuevo de la religión cristiana con lo que en aquella época significaba como modelo de desarrollo espiritual y de desarrollo de las relaciones entre los pueblos, su seguridad jurídica y bienestar de las personas; es decir el desarrollo del modelo judeo-cristiano.

El Caballero, no es un mero combatiente a caballo, sino que profesaba un estado de vida permanente regido por la Regla de la Orden y las llamadas Leyes de la Caballería. Ser armado Caballero, significaba recibir el Orden de Caballería e incorporarse a un estado de vida comprometido con una manera de ser, de pensar, de sentir y de actuar.

Son estos caballeros, como decimos, los que dando un paso más se agrupan y organizan en esta milicia, dando origen formal, con el apoyo de los Reyes y posteriormente con el de la Santa Sede, a las que hemos dado en llamar Ordenes Militares de Caballería y que todavía perduran en España.

Debemos terminar estos apuntes históricos, afirmando con rotundidad, que, las Ordenes Militares Españolas de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa, están viviendo en la actualidad, unos momentos de esplendor, serenidad y esperanza, al servicio de la Iglesia Católica y de la Corona de España, bajo la dirección del Presidente del Real Consejo, el Infante Don Carlos de Borbón-Dos Sicilias y el rotundo apoyo del Gran Maestre de las Ordenes Militares, nuestro Rey Juan Carlos I, al que Dios guarde muchos años.

Calatrava

Orden de Calatrava
 
Orden de Caballería de Calatrava

Fundada en año 1158

Bienvenidos a la Web oficial de la Orden de Caballería de Calatrava.

Orígenes:

Calatrava es la descendiente y continuadora de la Orden Militar de Calatrava y junto a la de Santiago, Alcántara y Montesa forman el conjunto de Órdenes hispánicas por antonomasia. Se define como  institución Católica, de derecho de Derecho Pontificio, entregada por el Vaticano, al igual que las Ordenes hermanas en administración perpetua a la Corona de España.

Su origen se remonta al siglo XII, reinando en Castilla Sancho III, quien confirma desde Almazan, en enero del año 1158 lo ya tratado meses antes en Toledo y, tras el abandono templario, hace donación perpetua de la fortaleza y villa de Calatrava, a Raimundo, abad del monasterio cisterciense de Fitero, que se ofrece, junto con el monje, anteriormente soldado Diego Velázquez, para su defensa frente a un  inminente ataque  almohade. Cuenta para ello, con la ayuda económica y espiritual de Juan, Arzobispo de Toledo, con el entusiasmo de los toledanos y de numerosos voluntarios que acuden a su llamada llegando a formar una fuerza superior a los 20.000 soldados.

Su confirmación canónica se produce el 25 de septiembre de 1164 mediante bula despachada por el pontífice Alejandro III, integrándose  en 1187 en la Orden del Cister

Sus fines fundacionales son la alabanza a Dios, la defensa de la Fe y la santificación personal. De esta  conjunción de planteamientos, única y novedosa, proviene su  calificación de monjes-guerreros.

Poco tiempo después se adhieren, como brazo femenino de la Orden, los conventos de San Felices (Burgos) fundado en 1219.y Pinilla de Jadraque (Guadalajara) fundado en 1218. Particular relevancia llega a adquirir también el convento de la Asunción de Almagro.

Actualmente y siguiendo el mandato de S.M. el Rey, las cuatro Ordenes llevan a cabo sus actividades de forma conjunta y coordinada bajo las directrices que marca el Real Consejo, aunque conservando sus señas de identidad propias y su independencia.

La dirección espiritual de la Orden está a cargo del Capellán, Frey D. José María Berlanga López, Rector de la Iglesia de la Concepción Real de Calatrava y en última instancia del Obispo de Ciudad Real y Prior de las Ordenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa.

De este modo suman sus esfuerzos a través de las Fundaciones del Real Hospital de Cuenca y Lux Hispaniarum, encargadas de acometer sus actividades histórico-culturales y benéfico-sociales.

Y dentro de ese espíritu de respeto a las tradiciones se engloba el  Hermanamiento que en el año 2002 llevo a cabo la Orden con la Academia de Caballería, a la que se encuentra incorporado el antiguo Regimiento de Calatrava.

Las OOMM son herederas y continuadoras de las que fueron fundadas en el siglo XII. Del mismo modo, el Arma de Caballería  del Ejército de España,  es heredera  y continuadora de  aquel ejército, que tuvo su origen a finales del siglo XV, en tiempos de los Reyes Católicos, momento histórico en el  cual el Ejército asume las misiones propiamente militares de nuestras Órdenes, con el mismo espíritu y los mismos valores profundamente sentidos arraigados y sentidos por ambas partes.

En la actualidad su configuración jurídica es la de una asociación de derecho común, si bien  conserva sus tres fines confesionales de Alabanza a Dios, Defensa de la Fe y santificación personal.

Real Hospital de Santiago de Cuenca

» Fundaciones » Real Hospital de Santiago de Cuenca

Fundación HOSPITAL DE SANTIAGO

El Real Hospital de Santiago de Cuenca, tiene su origen en el año de 1182, al donar unas casas, los Caballeros D. Tello Pérez y D. Pedro Gutiérrez, al primer Maestre de la Orden de Santiago Frey D. Pedro Fernández.

En un principio destinaron la fundación a restablecimiento de cristianos rescatados del cautiverio de los árabes y hacia 1250 se transforma en Hospital para enfermos y peregrinos, bajo la tutela de laOrden de Santiago; tutela que pasó a depender del Real Consejo de las Ordenes Militares de Santiago, Calatrava Alcántara y Montesa, hacia finales del siglo XIX.Desde el 25 de octubre de 1877 viene administrando el Hospital, bajo la supervisión del Real Consejo de las Ordenes Militares, la Congregación Religiosa de las Hermanas Hijas de la Caridad, labor que desempeñan con mucho tesón, gran amor y singular eficacia.
  Por Orden Ministerial de 5 de julio de 1912, se clasifica a la Fundación de carácter benéfico social, y en el año de 1993 y debidoa nuevas normativas sobre hospitales, cesa la Fundación en sus funciones hospitalarias y comienza una nueva etapa como Residencia de carácter asistencial.

En virtud a la Ley de 24 de noviembre de 1994, se han tenido que adaptar los antiguos Estatutos de la Fundación a esta nueva normativa, y de acuerdo con ésta, el Patronato de la Fundación queda constituido por cinco miembros todos ellos Caballeros de las Ordenes Militares de Santiago,
Calatrava, Alcántara y Montesa. La Presidencia recaerá siempre en la persona que ejerza como Presidente del Real Consejo de Ordenes.

  La Residencia Hospital de Cuenca, tiene, actualmente, con una capacidad de ocupación para 105 ancianos, de los cuales, 81 ocupan plaza concertada con Bienestar Social y 24 son considerados privados.

Para el mantenimiento de la labor asistencial
que realiza, el Hospital, es preciso la colaboración económica de todos, siendo el donativo, el medio más adecuado, además de su tratamiento fiscal favorable (25% de deducción en IRPF y 30% en el Impuesto de Sociedades.

  Todo donativo es agradecido de antemano por la Fundación Hospital de Cuenca,

El Hospital es un gran edificio excelso, de planta rectangular ordenado en torno a un claustro interior del que se conservan las columnas y soportes renacentistas, y dos portadas, fechadas en 1720 y 1963.

Pertenece al conjunto hospitalario, la Iglesia de Santiago, edificada sobre una iglesia antigua fundada por Alfonso VIII en 1182, se construyó en 1766 sobre planos de Francisco Moradillo y con la intervención de Aldehuela. Se trata de una iglesia de una sola nave, adosada al Hospital, que cuenta con una gran espadaña barroca y una portada tardía, también de este estilo. Tiene planta de cruz latina interior, crucero con cúpula de media naranja y decoración rococó.

Datos de Interés:

Dirección Fundación: C / Mateo Miguel Ayllón, 14, Cuenca (16002).

Telf.: 969 22 70 15

Horario: miércoles de 6,30 a 8,30 de la tarde.

Lux Hispaniarum

» Fundaciones » Lux Hispaniarum

Lux Hispaniarum

La Fundación tiene por objeto la promoción de actividades asistenciales y sociales, así como las propias del voluntariado, orientadas hacia aquellos colectivos en situación de necesidad, particularmente con atención a la infancia y a la tercera edad, así como la realización de proyectos de carácter histórico cultural, en beneficio del conjunto de toda la sociedad, dentro del ámbito territorial establecido en su actuación.

Una de las actividades asistenciales de la Fundación es el patrocinio de este Campamento de verano Moyobamba en Perú.

Reseñas históricas

» Orden de Calatrava » Antecedentes históricos

A la muerte del Rey Don Alfonso VII, la situación en la frontera con el Islam, es sumamente crítica, y los caballeros Templarios que fortalecían el castillo de Calatrava, deciden que no tienen fuerza suficiente para sostener la posición, y devuelven al Rey dicha fortaleza, antes las amenazas musulmanas.

A pesar de lo difícil de la situación y sin temor al posible fracaso que se preveía, el abad de Fitero Frey Raimundo Sierra, se ofrece para defender Calatrava, empresa que nadie quería aceptar en la Corte de Toledo.

 

 

Raimundo de fitero acepta la oferta del rey Sancho III para hacerse cargo de Calatrava

Se le autoriza la misión solicitada y acompañado el que llega a ser San Raimundo, por Frey Diego Velázquez que había sido gran soldado, y de otros monjes y guerreros, se instalan en Calatrava, se organizan como Orden Religiosa del Císter y se encargan de defender la frontera.

Con gran acierto en el mando, muere San Raimundo en 1163, y la empresa resulta con un gran éxito, por lo que el Rey les concede amplios territorios.

En 1164 la Orden queda convertida en milicia mediante la aprobaci6n de la Bula, que concede el Papa Alejandro III y es en 1199 cuando el Papa Inocencio III la tomó bajo su protección confirmando sus costumbres y estatutos según la supervisión del Abad de Morimond. El hábito de la Orden en un principio fue un escapulario con cruz en el pecho y capucha, hasta que el Papa Benedicto XIII, en 1397 dispuso mediante Bula la eliminación de la capucha y defini6 la cruz como flordelisada de color grana. La batalla de Alarcos, supuso la pérdida de Calatrava, y el monasterio de Ciruelos sirvió de cabeza de la Orden, hasta que el Maestre Frey Ruy Díaz Yanguas reconquistó Calatrava en 1212. Tuvo también una actuación destacada en la reconquista, y varios de sus maestres fueron bajas en los combates, cabe citar la de Frey Ruy García en las Navas de Tolosa, Frey Ruy Pérez Ponce fue herido en Aznalloz, y más tarde sucumbió con heroísmo al frente de sus tropas en la batalla de Arcos de la Frontera. Los Maestres frey Diego García de Padilla y Frey Martín L6pez de Córdoba también murieron en combate, este último en Sevilla.

Reseñas históricas

» Orden de Alcantara » Antecedentes históricos

En el siglo XII se instituyó en el reino de León, la orden de San Julián del Pereiro, que después se denominó de Alcántara.

En esta Orden también nos encontramos que tuvo el ordinario antes de su Bula de fundación, por lo que se hace difícil decir la fecha exacta de sus orígenes y algunos historiadores sostienen que la Orden fue instituida por los hermanos D. Suero y D. Gómez Fernández Barrientos en el año de 1156.

Existen documentos que prueban lo anterior, como son la escritura encontrada en el monasterio de Alcobaca, y otros escritos fechados con anterioridad a la Bula de Fundación, tales como los que aparecen en el Convento de San Benito en Alcántara que tratan sobre unas huertas que pertenecían a la orden.

La Bula de Aprobación la concede el Papa Alejandro III en 1177 bajo la regla de San Benito y con inclusión en la orden del Císter.

Al conquistar el Rey D. Alfonso IX, la villa de Alcántara en 1212, se queda la orden de Calatrava de guarnición en la plaza, y en el año de 1218 el Maestre de Calatrava frey D. Martín Fernández entregó la plaza al Maestre de San Julián del Pereiro D. Nuflo Fernández. Los caballeros de esta última Institución quedaron como filiales a los de Calatrava, y adoptaron como insignia además del peral, que era el símbolo del Pereiro, dos trabas a semejanza con la de Calatrava.

La Orden perteneciente al Císter, tuvo como visitador al Maestre de Calatrava, y con el paso del tiempo la orden de San Julián del Pereiro tomó el nombre de la villa que ocupaban, es decir el de Alcántara.

Durante la reconquista se distinguió esta Orden en las empresas que los Reyes de Castilla realizaron sobre Extremadura. Los castillos de Portillo, Montánchez, Almeida, Magacela, Medellín,

Badajoz, Trujillo y Ciudad Rodrigo son prueba de otras tantas victorias de la Orden. También participaron en la conquista de Andalucía hasta la conquista de Algeciras.

El símbolo de la orden se cambió en el año de 1414, mediante la Bula del Papa Benedicto XIII, que estableció la cruz flordelisada verde que perdura hasta hoy en día.

Reseñas históricas

» Orden de Santiago » Antecedentes históricos

La Orden de Caballería  de Santiago tiene su principio en España de forma imprecisa durante la Edad Media.  Se tienen noticias que sus orígenes son mucho anteriores a su Confirmación en 1175. Existe la tradición de que la Orden se remonta al reinado de Don Ramiro I de Asturias, vencedor de la batalla de Clavijo en el año 844. Las antiguas crónicas mencionan que tenía Maestre y Comendadores en el reinado de Fernando I de Castilla y León en el año de 1030.

Aparte de lo anterior, la historiografía moderna  refleja ya sin duda que la Orden de Santiago se funda en 1170 en el Reinado de Fernando II de León,  el cual habiendo ganado la ciudad de Cáceres se la entrega a Don Pedro Fernández  de Fuentencalada y  a un grupo de Caballeros dando lugar a los Fratres de Cáceres.

En el reinado de D. Alfonso IX  de León la Orden fue Confirmada por el Papa Alejandro III por Bula de 5 de julio 1175. Sus funciones fueron defender las fronteras de la cristiandad, proteger a los peregrinos y su asistencia hospitalaria,  para ello tomó como propia la regla de San Agustín.

La Orden de Santiago participó activamente en la reconquista peninsular junto a las otras Órdenes españolas y se destacó en las batallas de Alarcos, Las Navas de Tolosa, la Conquista de Jerez, Córdoba, Úbeda, Sevilla y finalmente la toma de Granada.

Terminada su función reconquistadora, una vez incorporados los maestrazgos a la Corona, la Orden  pierde muchas de sus atribuciones militares, alcanzando  su máximo esplendor en los siglos sucesivos como parte del sistema premial español.

Los principales núcleos de la Orden estaban situados en la Mancha, en las actuales provincias de Cuenca y Albacete, y en Extremadura, en el  centro de la actual provincia de Badajoz. Además poseía innumerables territorios por toda la península.

Los fines de la Orden hoy son idénticos a los fundacionales: La Santificación Personal, El Culto Divino y La Defensa de la Fe. Se han añadido recientemente por sugerencia del Obispo-Prior los fines Histórico-Cultural y Benéfico-Social. En la actualidad la Orden de Santiago desarrolla sus actividades con forma legal de  Asociación Civil y  como Corporación Nobiliaria.

Actuación de las Ordenes Militares desde el siglo XIX hasta nuestros dias

» Real Consejo de las Ordenes Militares » Antecedentes históricos

El período que abarca desde el siglo XIX hasta nuestros días nos encontramos que las Ordenes Militares, son declaradas por tres veces a extinguir, y otras tantas resurgirán de sus cenizas.

En 1812 las Cortes de Cádiz, legalizaron la incorporación al Estado, de los bienes de las Comunidades Religiosas y de Ordenes Militares extinguidas por el Rey José Bonaparte, pero a llegar al trono el Rey Don Fernando VII, las restaura de nuevo.

Las leyes de desamortización (1835-1841) de Mendizábal, suprimen, todas los bienes raíces de la Iglesia, por lo cual se rompen las relaciones con la Santa Sede. En el Reinado de S. M. Isabel II, al restablecerse las relaciones, y mediante un Concordato se concentran por medio de una permuta, las jurisdicciones que le quedaban a las Ordenes Militares en el Priorato de las Ordenes Militares, en la Provincia de Ciudad Real que se denominó Coto Redondo.

La primera república declara por decreto de 9 de mayo de 1873, la segunda extinción de las Ordenes, y con la venida de S.M. el Rey Don Alfonso XII, se restauran de nuevo y se lleva a cabo la realización del Priorato.

Especial relevancia da a las Ordenes Militares S.M. el Rey Don Alfonso XIII, que honraba con su asistencia a los actos que celebran las Ordenes, y sobre su uniforme siempre llevaba las veneras de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa que como Gran Maestre que era le correspondía, como prueba de ello conservamos el uniforme de las ordenes que llevó al baile de Palacio el día de su casamiento.

Para la Orden de Montesa les reserva un recuerdo especial, ya que dispone el 12 de abril de 1915, que la Orden use en sus hábitos la cruz primitiva negra flordelisada, llevando en el centro la cruz roja llana de San Jorge.

La segunda república, por decreto de 29 de abril de 1931, provoca la tercera extinción si bien por otro decreto de 5 de agosto del mismo año, se dispone que pueden seguir ejerciendo con carácter de asociación.

La ausencia de la Monarquía en España es causa de que no puedan admitirse caballeros en la Ordenes Militares, y por este motivo están de nuevo al borde de la extinción por falta de renovación natural.

Con la subida al trono de S. M el Rey D. Juan Carlos I, y bajo el impulso y dirección de S.A.R. el Conde de Barcelona como Decano Presidente del Real Consejo de Ordenes Militares, estas cobran nueva vida y proyección para el futuro. Se acogen de nuevo como corporaciones asociativas e inscritas en el Ministerio del Interior, y de conformidad con la legislación vigente, se le conceden nuevos estatutos.

Se mantienen los fines históricos desde su fundación como son la Santificación Personal, el Culto Divino y la Defensa de la Fe y se le añaden dos más por indicación del obispo de Ciudad Real y Prior de las ordenes Militares Monseñor Don Rafael Torija de la Fuente, y que son el Benéfico Social y el Histórico Cultural.

Comienza de nuevo la admisión y Cruzamiento de nuevos Caballeros, y se empiezan a revivir los actos y Ceremonias Religiosas.

El 23 de diciembre de 1986, continuando con la tradición de pertenecer a la orden de Santiago los primogénitos a la Corona, es armado Caballero en dicha Orden S.A.R. el Príncipe de Asturias. En la Capilla del Palacio Real tiene lugar el Cruzamiento y la Profesión.

En estos últimos años se han renaudado la asistencia a las celebraciones del Corpus Christi en Ciudad Real y en Sevilla, así como la tradicional ofrenda al Apóstol Santiago, en la ciudad Compostelana. También se iniciaron otras de carácter extraordinario todas ellas presididas por S.A.R. el Conde de Barcelona, de tan grato recuerdo para todos los Caballeros, entre las que destacamos las siguientes:

En noviembre de 1987, se celebra con gran solemnidad y participación, el octavo centenario de la incorporación de la Orden de Calatrava al Císter.

En junio de 1988, y con motivo de los 770 años de la nueva denominación de la Orden de Alcántara, se inaugura la restauración de la Iglesia de la Concepción Real de Alcántara del Sacro y Real Convento, y tras la solemne ceremonia Religiosa se efectúan profesiones de caballeros Alcantarinos.

En octubre de 1989, se celebran en la Ciudad de Valencia, y en la villa de Montesa, los actos de conmemoración del VII centenario de la fundación de la villa de Montesa, donde se cruzan nuevos Caballeros Montesianos.

El 9 de junio de 1990, en el Monasterio de Uclés, se celebra el octavo centenario de la donación del Castillo y villa de Uclés a la Orden de Santiago, y se efectúa un Cruzamiento de Caballeros Santiaguistas, al que asiste por primera vez a un Capítulo S.A.R el Principie de Asturias, como Comendador Mayor de Castilla. De este acto recordamos con emoción las palabras que S.A.R. el Principie Don Felipe nos dirigió, en la que exhorta a sus hermanos Caballeros “A cumplir fielmente sus votos para el bien de la Patria, de las Ordenes y de los Españoles y muy especialmente con miras a dos retos que hoy hemos de tener muy presentes y que nunca nos han sido ajenos; Europa y la América del siglo XXI, quinientos años después de su descubrimiento. Las Ordenes que protegieron y albergaron a los peregrinos del Camino de Santiago y cuya presencia en el Continente Americano es de todos conocida, no debe quedar fuera de esos dos objetivos.”

Al producirse el fallecimiento de S.A.R. el Conde de Barcelona el día 1 de abril de 1993, S.M. El Rey Don Juan Carlos I nombra Presidente del Real Consejo a S.A.R. el Serenísimo Señor Don Carlos de Borbón-Dos Sicilias, Infante de España, y Comendador Mayor de Alcántara, el cual representa a S.M. el Rey en el funeral por el Augusto Señor Conde de Barcelona que se celebra en la Catedral Prioral de Ciudad Real y cuya Eucaristía la preside Nuestro obispo Prior Don Rafael Torija de la Fuente, a la cual asisten un centenar de Caballeros.

El Real Consejo ha sido recibido en Audiencia  por Su Majestad El Rey en diferentes ocasiones, en todas ellas su Presidente S.A.R. El Infante Don Carlos ha expresado el enorme agradecimiento del Consejo, haciéndole llegar el profundo sentimiento de respeto, lealtad y servicio a la Corona de España de los Caballeros de las Ordenes Militares.

El 22 de Abril de 2002,  S. M. El Rey  Don Juan Carlos I, Gran Maestre de las Ordenes de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa, presidió en el Palacio Real de Madrid, la sesión del Real Consejo.

Actuación del Ordenes Militares en los siglos del XVI al XVIII

» Real Consejo de las Ordenes Militares » Antecedentes históricos

A principios del siglo XVII, la situación bélica en España la podemos sintetizar, como en un enorme esfuerzo que se ha de ejercer en la defensa de todo un Imperio.

Los Ejércitos se han ido transformando, con un gran desarrollo de las armas de fuego, y en Europa el Arma de Infantería Española es considerada como una de las más eficaces.

Este Ejército se hace cada vez más profesional, y al haber desaparecido las guerras con el Islam, nos encontramos con un declive, en el aspecto combatiente que tenían las Ordenes Militares como tales.

Estas mantienen su actividad, administrando sus posesiones y rentas. En el aspecto religioso continúan con sus conventos y monasterios, y debido a la Bula del casar, los caballeros se van integrando cada vez más en la sociedad dentro de su estado.

El espíritu de milicia que tenían las Ordenes se mantiene vivo, ya que muchos de sus caballeros ingresan en los Reales Ejércitos sirviendo como Oficiales, como prueba de ello basta con visitar nuestros principales museos como el del Prado, el del Ejército o el Naval y contemplar a ilustres militares y marinos, con las veneras de su orden en el pecho de sus uniformes.

En altos cargos de responsabilidad para el Estado, los Reyes siempre otorgaron su confianza, a Caballeros de las Ordenes Militares. El Descubrimiento del Nuevo Mundo supone el inicio de una serie de nombramientos para su gobierno y administración, que comienzan con el relevo de Cristóbal Colón en Indias en la persona del Comendador de Calatrava Don Francisco de Bobadilla, si bien es cierto que su actuación no resulta afortunada, cuando surgen problemas difíciles, los Reyes Católicos designan Gobernador de Nueva España, al Comendador de Lares de la Orden de Alcántara Frey Nicolás de Ovando. La Real provisión es dada en Granada el 3 de septiembre de 1501.

Estos serán los primeros jalones que van a mostrar a través de tres siglos la presencia de caballeros de las Ordenes en la Historia de España en América.

Para ello debe bastarnos con repasar la lista de los Virreyes de Nueva España y la del Perú, así como los Jefes militares que desarrollaron su carrera militar en América.

La Caballería Española de los Borbones mantiene el espíritu de las Ordenes Militares y así con la reforma que emprende el Rey Don Felipe V, en 1706 se crea el Regimiento de Santiago y el de Calatrava, en 1715 se funda el de Ordenes nuevo, cuyo primer Coronel es el Duque de Aveyro y que en 1715 se refunde con el de Montesa. En 1718 se establece el de Alcántara.

A estos Regimientos han pertenecido numerosos oficiales que profesaron en las Ordenes, costumbre que se extendió por las diferentes Armas y Cuerpos.

El Real Consejo de las Ordenes Militares

» Real Consejo de las Ordenes Militares » Antecedentes históricos

Los Reyes Católicos, con el fin de robustecer el Estado, albergaban la idea de eliminar el poder temporal, que de hecho tenían Ordenes Militares por todo el territorio nacional, y para ello aprovecharon la coyuntura que existía en la Orden de Santiago con el cisma producido entre Don Alonso de Cárdenas y Don Rodrigo Manrique por hacerse con el Maestrazgo, y en la de Alcántara, por la misma causa ejercían luchas intestinas Don Juan de Zúñiga y el Clavero Don Alonso de Monroy

Cuando muere el Maestre de Calatrava Frey Don García López de Padilla en 1487, interceden los Reyes a S.S. el Papa para que les nombre administradores de la orden, cosa que accede Inocencio VIII mediante Bula en 1488. Además se incorporan a la Corona de Castilla, si bien de forma temporal y mientras vivan los Reyes, las Ordenes de Santiago en 1494 y posteriormente la de Alcántara en 1499.

La incorporación de estos tres Maestrazgos supuso a la Corona, unos inmensos territorios, y tener que intervenir de forma directa en los asuntos administrativos e internos de las Ordenes, tales como aprobación de expedientes personales, pruebas de nobleza, concesión de hábitos y encomiendas etc., para lo cual se creó el Real Consejo de las Ordenes, si bien no se conoce la fecha exacta de su fundación.

A la muerte del décimo Maestre Frey Don Felipe Vivas de Cañamás y Boyl, los Reyes quisieron incorporar la Orden de Montesa a la Corona, y así lo solicitaron al Papa, y comunicaron a los Caballeros y clérigos de Montesa que no erigiesen nuevo Maestre. No vieron los Montesianos con agrado esta proposición Real, y acordaron enviar como embajador ante el Rey Don Fernando, a Frey Don Francisco Bernardo Despuig para explicar el sentir de la Orden, y escribieron al Papa para que les autorizase a designar libremente a su Maestre.

Resolvió S.S. Alejandro VI favorablemente a los deseos de la orden, y esta eligió como undécimo Maestre a Frey Don Francisco Sanz, que tuvo tal acierto en regir la Orden que obtuvo el sobrenombre del Buen Maestre.

Se tardaría cerca de cien años, para que el Maestrazgo de Montesa se integrase a la Corona, mientras que por Bula de S.S. el Papa Adriano VI de 4 de mayo de 1523, reinando en España S.M. Don Carlos I, se incorporan definitivamente a la Corona de Castilla las Ordenes Militares de Santiago, Calatrava y Alcántara.

El decimocuarto y último Maestre que tuvo la Orden de Montesa fue Frey Don Pedro Luis Garcerán de Borja, que era hijo de los Duques de Gandía. Contaba solamente 16 años de edad y era Comendador Mayor para lo cual contaba licencia Papal.

En la elección hubo serias discordias, dividiéndose la orden en dos bandos, ya que Frey Don Onofre Gerau Bou, había sido elegido por otros. Este contencioso que duró más de un año, lo resolvió el Papa Pablo III, a favor de Frey Don Pedro Luis Garcerán de Borja, dispensándolo por la edad y confirmándolo en el Maestrazgo.

Para poder contraer matrimonio con Doña Leonor Manuel de Portugal, Marquesa de Navarrés, hizo uso de la Bula del casar que el Papa había concedido a la orden de Calatrava en 1540.

Esta boda dio origen a muchas disputas acerca de su validez, ya que muchos opinaban que el Maestre hizo voto de castidad al tomar el Maestrazgo, porque en Montesa todavía se hacía este voto, hasta que el Capítulo General que celebra la Orden en 1583, y de acuerdo con las antiguas definiciones de Calatrava, se hace extensión para Montesa, la Bula del Papa Pablo III para poder casar, para lo cual debe obtenerse autorización del Maestre.

El Rey Don Felipe II nombró al Maestre Virrey de Túnez y de Tremecán, donde permaneció varios años, distinguiéndose con muchos de los caballeros que le acompañaron en las luchas contra los moros.

A su vuelta quiso dejar el Maestrazgo a su octavo hijo Don Juan, el cual a sus 23 años era el Comendador Mayor. Como la orden se opuso a sus deseos, se enojó enormemente, y por despecho ofreció el Maestrazgo al Rey Don Felipe II, cosa que fue del agrado del Rey el cual lo solicitó al Papa Sixto V, y este mediante la Bula de 15 de marzo de 1587 une e incorpora perpetuamente a la Corona Real de Aragón la Orden Militar de Santa María de Montesa y de San Jorge de Alfama.

El Rey Don Felipe II, permitió a Frey Don Pedro Garcerán de Borja, ostentar el título de Maestre hasta su muerte, que acaeció en Barcelona, siendo Virrey y Capitán General del Principado de Cataluña y Condados del Rosellón y Cerdaña el 20 de Marzo de 1592.

Website is Protected By Using The WP Site Protector Plugin From : ExattoSoft.com